En el Hospital General Universitario de Castellón, la incorporación de un angiógrafo biplano de Canon Medical con tecnología de última generación ha supuesto un importante avance en sus procedimientos intervencionistas.
El equipo destaca beneficios muy concretos en su práctica diaria: mayor precisión y seguridad, reducción de los tiempos de procedimiento y de la dosis, junto con la posibilidad de obtener mejores resultados clínicos.
Pero hay un impacto especialmente relevante: el tratamiento del ictus.
Gracias a esta nueva capacidad, determinados pacientes que anteriormente tenían que ser derivados a Valencia pueden recibir tratamiento directamente en Castellón. En una patología en la que cada minuto cuenta, poder actuar en el propio hospital supone un cambio fundamental en el circuito asistencial.
Tecnología que aporta precisión.
Tecnología que ayuda a optimizar los procedimientos.
Y, sobre todo, tecnología que permite acercar una atención avanzada allí donde el paciente la necesita.
Gracias al equipo del Hospital General Universitario de Castellón por compartir su experiencia.